Monday, December 11, 2006

The Departed



Lo primero es lo primero, Scorsese no se va a ganar el Oscar a mejor director con esta mubi.

Ay, la confianza. Es un concepto que verdaderamente está hecho para cagarle la vida a las personas. Si confías puedes sufrir como nunca y si no confías le das la espalda a las maravillas de la vida. Es aplicable a todo: confiar en tu novia, confiar en tus amigos, confiar en tu familia, confiar en dios (para quien lo haga) o inclusive confiar en ti mismo. Para quien confía en si mismo una de las peores cosas que le puede pasar es el fracaso, y quien no confía en si mismo está también casi predestinado a fracasar. Entonces, mierda, si la confianza es tan necesaria, ¿por qué es tan peligrosa? Da rabia incluso porque con absolutamente a todo lo que se aplique la confianza te tiras de espaldas al vacío y dependes de que algo te atrape. Y si te atrapa, bien. Pero si no te atrapa el dolor no es sólo el de las piedras, sino que también es el dolor propio de ser tan idiota de creer que te van a atrapar. Pero incluso si te sale bien, se debe vivir la vida esperando que en cada una de las veces te vayan a atrapar. Entonces se vuelve más y más difícil el tema. Caray.

The Departed se trata de esos que se tiran al vacío y se sacan la cresta. Pero la cresta CRESTA no la cresta “cresta” ni la cresta “CrEsTa” ni niuna de esas crestas medio peruanas. Sólo que en esta película no es que te friegue la novia o te traicione un amigo o que un amigo te traicione con la novia, sino que en esta película te meten preso o te matan. Brevemente, se trata de dos historias paralelas de dos policías de Boston: Sullivan (Matt Damon) y Costigan (Leonardo DiCaprio). Costigan es mucho más mino, pero Sullivan igual es mino. La cosa es que ambos se meten de encubierto en lugares opuestos. A Costigan, que es pobre y viene de mala familia, lo meten de infiltrado a la manga del mafioso Frank Costello (JACK). A Sullivan, que es más decente, tiene sus lucas y se viste bonito, lo meten de infiltrado en... el “departamento de investigaciones especiales secretas detectivescas y weá” del departamento de policía de Boston. Aquí el lector que no ha pensado en el carrete del finde mientras leyó mi comentario se debe preguntar “Oh, pero cómo está de infiltrado dentro de su propia agencia?”. Y yo que soy demasiado inteligente le responderé: “Ajá, porque no es un infiltrado de la policía, sino que del mismísimo Frank Costello que lo adoptó cuando era chico y lo crió para ser un paco corrupto”. Y así es como están entrecruzadas las historias de los dos protagonistas minos: por JACK. Que bueno es esto del cine.

El problema se da en lo mismo que se da siempre que hay una “rata” metida en algún lado: se sabe. Entonces tanto los policías como JACK saben que hay un infiltrado dentro de sus líneas y los empiezan a buscar. A su vez, ambas ratas se empiezan a desesperar porque cuando a las ratas las persiguen se desesperan. Menos el ratón fleto de Jerry, pero él es fleto. Entonces ambas ratas se ponen nerviosas porque sus vidas dependen de que no los pillen, y que no los pillen depende de otra persona.

Pero lo que es de verdad importante no es que vayan a pillar a los infiltrados, sino que los mafiosos y el depto de detectives de Boston confían ciegamente en ambos infiltrados. Entonces la maldad de la película radica en como le rompen el corazón a todos. Todos los personajes se ven engañados por los minisimos protagonistas. Juegan con la confianza, y eso no se hace. (SOPILER) Justamente por jugar con la confianza es que al final, todos mueren. Sinceramente, todos mueren. Pero no es porque a la productora se le acabó la plata, sino porque es la forma que tiene la vida de cagarse a quienes te cagan. De nuevo, con eso no se juega.

Entonces, mi recomendación es que vean la película. Es verdaderamente muy buena. Además del tema, los actores son de lujo. Leonardo Di Caprio camina a pasos gigantes a convertirse en uno de los mejores actores de Hollywood y Matt Damon también es decente. Los actores secundarios: Alec Baldwin, Martin Sheen y Mark Wahlberg le dan una profundidad y un soporte necesario a la historia. La mina de turno también salva y es extrañamente atractiva, porque no es rica sino que tiene “algo”. Quizás porque su papel igual es medio puta. Y Finalmente JACK es JACK. Jack Nicholson está en un punto en que puede aparecer cagando y te deja fascinado. Él es mi carta para mejor actor secundario en los oscares, verdaderamente fenomenal.